La presencia de plástico en las playas de Canarias es una realidad que amenaza con destruir el litoral de las islas, su flora y su fauna marina. La naturaleza sigue su curso y cada marea deposita más de 120 gramos de microplásticos por metro cuadrado en los arenales del Archipiélago, consolidándose como el factor más determinante para que, si esta situación sigue avanzando a la velocidad actual, se pueda hablar en poco tiempo de males mayores.

La economía de Canarias depende en gran medida del sector turístico. En los últimos dos años la región ha recibido la visita de unos 30 millones de turistas, cifra que explica que en 2018 el 88,5% de los trabajadores canarios ocuparon un puesto en el sector terciario. Este dato deja al descubierto la vulnerabilidad de la economía de los isleños ante las amenazas de los factores de contaminación que afectan directamente al turismo.

El exdirector de Turespaña y actual candidato por PSC-PSOE al Congreso en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Héctor Gómez, asegura que “el aumento de plásticos y microplásticos en nuestras playas se ha convertido en un problema muy serio. El Ministerio para la Transición Ecológica, creado por el actual Gobierno socialista, trabaja intensamente para impulsar proyectos como el de la Estrategia de Economía Circular y la Estrategia de Turismo Sostenible”.

Para conseguir un entorno natural sin plásticos ni residuos es necesario dar un uso eficiente a los materiales contaminantes para que, una vez utilizados, puedan seguir siendo productivos.

Además, “una buena gestión entre las comunidades autónomas y el Estado es imprescindible para reforzar el turismo sostenible a la par que necesario para prevenir y solucionar los problemas de contaminación que ya existe”, añade Héctor Gómez.