Este pasado fin de semana las autoridades han detectado a dos personas que pretendían traer en un barco a nuestra tierra unos 400 kilos de pescado fresco y semiahumado que no era apto para consumo, estos individuos carecían de documentación alguna para estos alimentos.

Todo comenzó cuando los agentes de la Guardia Civil del puerto de Huelva establecieron un control en barco, inspeccionando un vehículo con dos mujeres en su interior de Guinea con nacionalidad portuguesa y que tenían la intención de embarcar con un equipaje que sorprendería a los agentes.

Al acercarse al vehículo los agentes se dieron cuenta del fuerte olor que provenía del interior del equipaje del vehículo, al segundo procedieron a la inspección del mismo, encontrando en una de las maletas gran cantidad de pescado fresco y semi-ahumado, envueltos en sábanas viejas y mantas impregnadas con zumo de limón para evitar que fuerte olor las delatara.

Después de encontrar esto en la maleta, los agentes decidieron inspeccionar el resto de equipare, encontrando un total de 10 maletas con el mismo producto, presentando igualmente unas condiciones higiénicas deplorables, un total de 400 kilos de pescado en estado de descomposición. El motivo por el cual estas mujeres pretendían introducir estos alimentos en Canarias se desconoce.