Nuestra tierra es uno de los lugares más bonitos y especiales que hay en el mundo, nuestro clima, gastronomía y gentes nos hacen un lugar de turismo que destaca por encima de todo. Pero tener una economía fuerte para generar puestos de trabajo a veces conlleva peligros.

Según la prestigiosa Organización Mundial de la Salud, tres de cada cuatro canarios respiran un aire perjudicial para su salud. Esa es la confirmación del estudio de La calidad del aire en el Estado español durante 2016, de Ecologistas en Acción.

Nuestro aire tiene un porcentaje de toxicidad bastante más alto que la media española. En el Archipiélago, los principales puntos de contaminación son las centrales termoeléctricas que hay por las islas, la famosa refinería de Santa Cruz de Tenerife, el tráfico marítimo de los puertos tan transitados de Canarias y el tráfico rodado con una sobre población de vehículos por habitante superior a la media.

Según este estudio, Lanzarote y la isla de Fuerteventura, así como el Norte de Tenerife:

“tienen el aire más contaminado del Archipiélago y respiran un aire poco recomendable para la salud”.

Estos datos oficiales son gracias a las 44 estaciones de control de la contaminación atmosférica repartidas por todas las islas. A esta contamicación hay que añadir la “calima” que nos afecta en diferentes épocas del año. La exposición a altos niveles de ozono provoca importantes problemas a la vegetación o bien disminuye el rendimiento de los cultivos, y tiene efectos adversos en la función respiratoria, causando la inflamación pulmonar, insuficiencia respiratoria, asma y otras enfermedades broncopulmonares.