¿Cuánto vale tu primera experiencia “amorosa”? Quizás sea una pregunta difícil, o tal vez sea una pregunta que te incomode, pero hay personas de todo el mundo que se hacen esta misma pregunta, lo sopesan con calma y son capaces de tasar esa experiencia vital en la vida de todo ser humano. Pero lo más increíble en mi opinión no son las barbaridades económicas que se manejan, lo que parece increíble es que haya personas por el mundo dispuestos a desembolsar esas cantidades por ser “la primera vez” de otra persona.

Locanto es un sitio en Internet donde se colocan anuncios clasificados para ofrecer y encontrar inmuebles, vehículos, servicios, contactos, virginidades, productos… ¡Un momento!… Sí, también se puede ofrecer la virginidad por una módica cantidad…

Recientemente una chica de 19 años, de Sidney, Australia, puso a disposición su “primera vez”, para el que pueda pagar 250 mil dólares y también cumplir con algunos requisitos para este encuentro.

Es extraño cómo se le da valor a la decisión de tener relaciones sexuales por primera vez en una mujer, y cómo ahora ellas lo aprovechan para obtener, como en este caso, 250 mil dólares.

Pero bueno, es el mundo en el que vivimos, y de unos años a la fecha son varios los casos de jovencitas que hacen esto, y claro, tendríamos que agregarle muchos otros que no se anuncian en Internet.

– Hola, soy una chica de 19 años que quiere vender su virginidad.

Sobre mí:

Estatura: 161 cm

Peso: 44 kgs

Complexión: delgada, cuerpo atlético

Condiciones:

Tenemos que ir a un restaurante para que podamos cenar y conocernos.

Esto sucederá en el hotel que elijas.

Si no quiero hacerlo, puedo rescindir el trato.

Tenemos que usar condón.

Tienes que hacer un prepago, del cual hablaremos.

Sin juguetes sexuales y sin violencia.

No podrás grabarnos ni hacer un video del acto.

Y el anuncio remata:

El precio es de 250 mil. Manda tus preguntas y ofertas. Estoy abierta a todo.

¿Habrá personas que estén de acuerdo con esto? ¿Conoceremos el desenlace de esta historia? Seguramente no la conozcamos, pero suponemos como lo hará, “señor conoce bella mujer joven y…”.