La historia que te vamos a contar a continuación seguramente te sacará una gran sonrisa. En un edificio el administrador ha colocado un mensaje en la cartelera que instaba a los propietarios e inquilinos que por favor dejaran de alimentar a un gato que había en el garaje.

El gato llevaba varios días en el garaje del condominio y ya habían avisado a las autoridades pertinentes para que fueran a sacarlo de allí y lo llevaran a un refugio o algo similar.

Pero el administrador también se había dado cuenta de que alguien lo estaba alimentando, lo que hacía que el gato se sintiera a gusto en el lugar y era más difícil que se fuera.

Y aunque parece increíble en el cartel que no sólo se daba la información de que iban a sacar al gato del garaje sino que también rogaban que dejaran de alimentarlo.

Para sorpresa de todos la petición fue contestada en el mismo cartel, se trataba de dos niños, Joel y Ainara, vecinos de la comunidad y le comunicaron que eran ellos los que lo alimentaban y que mientras este siguiera allí ellos no iban a dejar de hacerlo.

Esto es un claro ejemplo de dos niños que han sido bien educados y se les ha inculcado el amor por los seres vivos, la comida y el agua no se le debe negar a ninguna persona o animal que lo necesite.