Como nuestra tierra tiene “pocas playas” (Ironía) algunas personas han decidido crearlas desde cero, sin importar las consecuencias medioambientales y políticas que puede acarrear estos proyectos.

Desde hace tiempo el grupo empresarial Anfi ha centrado sus recursos en la nueva playa de Anfi Tauro tras invertir más 6 millones de euros, esperar más de 20 años por permisos con más de 70.000 mil toneladas de arena traídas de otro país.

Esta playa tiene una longitud 300 metros y un ancho de 50 metros. El proyecto de la playa de Anfi Tauro tiene como imagen al jugador del fútbol y vecino de Mogán, David Silva. La playa y zona contará con un puerto deportivo con 400 amarres y hasta 18.000 metros de la zona comercial y campo de golf.

Lo que Silva no sabía entonces era que el proyecto para cubrir la playa con 70.000 toneladas de arena dorada se convertiría en un problema geopolítico, el problema surge al denunciar las autoridades del Sáhara Occidental de que el cargamento fue importado de una manera ilegal y sin su consentimiento previo.

Según la Corte Internacional de Justicia o ICJ, no se puede explotar los recursos naturales en los territorios ocupados a menos que los beneficios vayan en beneficio de la población local”

Según señala la prensa extranjera sobre este asunto, citando fuentes locales:

“No podíamos comprar nada aquí en Canarias”. “La arena ha sido traída desde el Sáhara por una empresa local que se especializa en este negocio”,  “todos los permisos y ha cumplido con todos los requisitos legales”.

El sitio web Eemswerken anunció en mayo del año pasado que un buque transportaría “100.000 toneladas de arena del Sáhara desde Marruecos, El-Aaiún a Las Palmas”. Poco después el Frente Polisario, que es un movimiento de liberación saharaui, presentó el caso contra el comercio de productos agrícolas y pesqueros ante el tribunal de justicia de la UE en 2015, que en diciembre pasado confirmando la denuncia sobre la expropiación ilegal de arena a Canarias.

La arena del Sáhara Occidental es algo “normal” en nuestras playas, de hecho unas 270.000 toneladas de arena del Sáhara Occidental fueron traídas para la construcción de la playa de Las Teresitas en Tenerife en los años 70, eso sí, en aquella época ese territorio era aún una colonia española.

Para guinda en el pastel, el Frente Polisario está convocando manifestaciones que estos días se pueden ver por varias zonas de Canarias afirmando la “ilegalidad” de la exportación de su arena a Canarias.