La historia de este conocido hotel abandonado se remonta al año 1973, cuando una empresa alemana compró la parcela donde hoy está el esqueleto de hormigón hoy en día, no tenían licencia para construir, se levantaron 21 pisos de altura a lo que hoy serían apartamentos vacacionales.

Los vecinos de Añaza en Santa Cruz de Tenerife ven con absoluto asombro y preocupación como jóvenes saltan de una plataforma a otra entre los restos de este edificio abandonado y en ruinas. Aquí le ponemos un vídeo recientemente publicado en Facebook donde se puede ver a uno de esos jóvenes jugándose literalmente la vida.

Vídeo, lo que hace este joven pudo costarle la vida.