Endesa ha informado en una nota de prensa que ha detectado en Canarias más de 1.700 casos de fraude eléctrico, entre los meses de enero y agosto. Un consumo eléctrico fraudulento de más de 14 millones de kilovatios, mediante diversos métodos de diferente complejidad.

De hecho la compañía Endesa ha tenido que reforzar el grupo de trabajo especializado para este tema, ya que se ha intensificado mucho la proliferación de enganches ilegales que cada vez son más sofisticados.

También se ha convertido para sus trabajadores en una profesión de riesgo, ya que muchos de ellos en ocasiones sufren agresiones en el momento de cortar el suministro eléctrico ilegal, y muchos de estos casos acaban en los tribunales con sentencias de condenatorias para el agresor/defraudador.

Endesa no persigue estos casos por capricho, sino por el enorme riesgo que tiene para la seguridad y salud de las personas, ya que estas “instalaciones” ilegales no cumplen ninguna normativa de seguridad, lo que podría acabar en una verdadera tragedia.

Lo que es totalmente increíble que el 80% del fraude eléctrico sea de empresas de diversos sectores industriales y servicios, y menos del 1% se deban a familias con bajos ingresos. Otro de los grandes defraudadores son particulares con grandes niveles de consumo eléctrico.