En la historia que hoy te traemos conocerás como un joven que solía salir con frecuencia con sus amigos y quedarse en casa de algunos de ellos. Pero, cuando una noche este joven de 17 años llamado Cody Dietz en el 2008 le sucedió algo que cambió su vida por siempre.

Cuando, Bonnie la madre de Cody trato de llamarlo a su celular para saber a qué hora iba a llegar a casa, su hijo nunca respondió cosa que le pareció extraño y pensó que seguro algo andaba mal intento una y otra vez pero nada hasta que se enteró de esto.

Una vez que Bonnie seguía insistiendo en llamar a su hijo y que el mismo no contestaba el teléfono estaba muy angustiada. Al final el padre de Cody recibe una llamada era un amigo de su hijo que le decía que Cody no podía levantarse y que andaba murmurando algunas cosas incoherentes. Además, le puso el teléfono en frente de la boca de Cody, cuanto oyó el padre al otro lado de la línea era un sonido similar a un gorgoteo. En ese instante, los padres de Cody sabían que su hijo no estaba bien y mandaron una ambulancia de inmediato.

Cuando llegaron los paramédicos, sospecharon que Cody tenía una embolia cerebral, siendo llevado de emergencia al centro de salud más cerca en un helicóptero. El neurólogo del centro de salud, doctor Ray Rechwein, estaba preocupado por el estado de Cody. “Muchos de los tratamientos tienen mejores resultados cuando comienzan a aplicarse en las primeras 6 horas. El diagnóstico de Cody llegó doce horas después”, explicó. Lo peor que el Cody estaba en un estado crítico y la resonancia imantada mostraba que había tenido una embolia en la parte izquierda del cerebro, teniendo solo un 20 % de probabilidad para vivir.

Debido al tiempo que pasó entre la embolia de Cody y su llegada al centro de salud, hizo que los médicos realizarán una cirugía que fue la extracción de la parte superior del cráneo para calmar la presión sobre su cerebro. Aparte, redujeron la temperatura corporal del cuerpo de Cody a unos 33º, un procedimiento que se efectúa en pacientes que se someten a una cirugía de cerebro o bien de corazón. Tras la cirugía, Cody estuvo 3 semanas en un coma inducido.

Su madre Bonnie se sentaba al lado de la cama de su hijo, con la esperanza de alguna reacción, pero luego recordó que Cody había mostrado ciertos síntomas una semana antes de padecer la embolia. En principio hablaba poco a poco y con mala pronunciación, aparte sus articulaciones le temblaban.

Cuando los doctores despertaron a Cody del coma inducido, tenía grandes daños ocasionados por la embolia, ya que el lado izquierdo de la cara estaba paralizado y no podía hablar ni escribir. Sin embargo, los médicos explicaron que la rehabilitación sería larga. Pero, después sucedió algo inesperado, cuando solo 4 semanas tras la embolia, Cody sorprendió a todos cuando hablo nuevamente, lo mejor es que tras 2 años de rehabilitación intensiva, recuperó su salud por completo.

Lo más impresionante es que tras esta experiencia, Cody se ha dedicado a informar a otros adolescentes y padres sobre los señales de alarma de una embolia cerebral. “Hubiese deseado asistir a un médico antes de mi embolia, mas ¿quién se lo iba a imaginar?”, meditó Cody. Incluso, Bonnie la madre está intentando de concienciar a las personas sobre los peligros y los síntomas “Mi consejo para los padres es que no ignoren ninguno de los síntomas de sus hijos”, advirtió Bonnie. Con las embolias es realmente difícil reconocer los síntomas, aunque se cree que solo las personas mayores pueden padecer una embolia, asimismo los pequeños y gente joven, el cual son cada vez incrementa los casos de embolias debido a modo de vida poco saludable.

Así que mucha atención a todos los adolescentes y padres de los peligros de una embolia y como pueden identificar los síntomas, ya que se pueden prevenir las embolias cerebrales o bien, al menos, tratarlas antes que sea demasiado tarde.