La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha hecho público hoy un comunicado en el que recuerdas las precauciones que se debe adoptar en el caso de que en las playas aparezcan floraciones masivas de microalgas, que, ha recordado, no representan un peligro para la salud.

En el caso de que aparezcan los organismos conocidos como microalgas se recomienda a los ayuntamientos que instalen carteles o indicaciones de aviso a los usuarios que incluyan las recomendaciones básicas.

La bandera adecuada al riesgo que se pretende evitar es la amarilla, y no la roja, ya que las microalgas no representan un peligro, se indica en el comunicado.

La Viceconsejería de Medio Ambiente efectúa el estudio, identificación y seguimiento de los fenómenos ambientales que se producen y comunica a la Dirección General de Salud Pública los casos en los que es previsible la llegada de manchas de microalgas a las playas.

La Dirección General de Salud Pública ha remitido una circular a ayuntamientos y cabildos para recordar las medidas que deben ser adoptadas en el caso de que se lleguen a producir proliferaciones masivas (blooms) de los organismos comúnmente conocidos como microalgas en las playas.

En la información remitida a cabildos y ayuntamientos, Salud Pública recuerda que el fitoplancton está constituido por un elevado número de organismos entre los que se encuentran diatomeas, dinoflagelados y cianobacterias, entre otros, distribuidos en todos los mares y océanos del planeta.

La mayoría de las microalgas son inocuas, pero algunas especies, aunque no todas las cepas de una misma especie, pueden producir toxinas con distintos efectos para la salud, ya sea a través del contacto dérmico, de la ingesta del agua o de la inhalación de aerosoles provocados por el oleaje.

En el comunicado se señala que no es posible predecir con absoluta precisión qué playas pueden verse afectadas por este fenómeno natural ni por cuánto tiempo.

La presencia de floraciones masivas de microalgas o blooms en playas es fácilmente identificable a simple vista, por características como coloración anómala del agua con manchas de intensidad y color variables (naranja, pardo, marrón, verde azulado o blanquecino) y pérdida de transparencia.

También se puede detectar por la presencia de “natas”, grumos o manchas en la superficie del agua, de color e intensidad variables y aspecto más o menos viscoso, oleoso o apariencia de serrín.

Y a medida que las microalgas se descomponen puede aparecer un olor de intensidad variable y desagradable.

Con carácter general, ante la detección de un bloom de microalgas que afecte a una playa, la Dirección General de Salud Pública recomienda abstenerse del baño y evitar el contacto con el material depositado en la arena en las áreas con concentraciones visibles de algas o espumas.

Recomienda asimismo evitar situarse a favor del viento para reducir la posible inhalación de aerosoles en la orilla.

Para la práctica de deportes náuticos o cualquier otra actividad que suponga la inmersión, se deben vestir prendas de neopreno que impidan el contacto del agua con la piel y cuyas aberturas se ajusten bien para evitar la entrada del agua, ya que el atrapamiento de las microalgas entre la piel y la prenda aumenta el tiempo de contacto y los efectos.

Tras el contacto con un bloom de microalgas, es necesario ducharse o enjuagarse abundantemente para retirar cualquier resto sobre la piel, y lavar y secar la ropa o material que haya entrado en contacto con el bloom.

Si se observa cualquier efecto sobre la salud tras la exposición a un bloom, acudir al médico.