En estas fechas muchos españoles comprueban sus decimos para ver si le ha tocado algún premio en la lotería, a ver si esa suerte llega algún día. Pero hay gente con mucha suerte, algunos dirían que demasiada. Entre todos esos suertudos destaca por encima de todos el canario Miguel Zerolo Aguilar político español, ex-senador por la Comunidad Autónoma de Canarias por Coalición Canaria, también ha sido alcalde de Santa Cruz de Tenerife desde 1995 hasta 2011.

Este señor tiene el terrible y misterioso historial de 145 papeletas premiadas.

28 meses sin sacar un euro del banco

Zerolo es uno de los senadores más ricos (posee 486.000 acciones en minas de Perú, Uruguay, Canadá, Reino Unido, Bostswana, Mongolia, EEUU y Australia) y, en su día, fue capaz de vivir 28 meses con un tren de vida de lujo sin sacar un euro del banco, según la Policía. En el archipiélago canario, es muy popular porque fue alcalde de Santa Cruz de Tenerife durante 16 años (1995-2011).

Pero, en Madrid, no es tan conocido. Ocasionalmente, Zerolo acude a la Cámara Alta, donde su actividad es una de las menos prolíficas de todos los senadores: desde que se dio de alta, el 19 de julio de 2011, sólo ha presentado una única iniciativa. Entonces, en 2011, ya que había quienes intuían que su designación como senador era una estrategia para dilatar el caso Las Teresitas, uno de los dos por los que está siendo investigado, junto al García Cabrera.

Zerolo camina anónimo por las calles de Madrid. Sin ser reconocido. Nadie le pregunta por los misteriosos 57.000 euros que ganó en dos sorteos seguidos de la Lotería de Navidad 2001 (43.000 euros por 10 décimos del número 61.941) y del Niño 2002 (14.605 euros, por 135 décimos del 23.427).

A los agentes también les llamó la atención que tres días antes de comprar una finca se ingresasen en una cuenta unas cantidades en concepto de décimos premiados por un valor similar al de la compra de la finca. “Y también es mucha casualidad adquirir 10 décimos y 135 décimos de dos sorteos consecutivos, con un desembolso considerable de 3.000 pesetas por décimo, que suman 435.000 pesetas y que resulten todos premiados”, remata el informe. La Policía también encontró otro indicio en las cuentas bancarias: no reflejaron el cargo de las 405.000 pesetas que costaban 135 papeletas para el Sorteo del Niño en 2002.