Una asociación de usuarios ha reclamado hoy en el Parlamento de Canarias que se regule el uso medicinal del cannabis porque no son delincuentes ni quieren estar al borde de la legalidad por tratar de ayudar a personas con cáncer, fibromialgia, diabetes, epilepsia y otras patologías.

Jesús Manrique Díaz, de la Asociación de Usuarios y Estudios del Cannabis Medicinal Kaizen Tenerife, explicó hoy en comisión parlamentaria que quiere promover un uso responsable de esta planta siempre bajo supervisión médica y con un consumo “no fumado”, pues se utilizan vaporizadores, cuentagotas, cremas y extractos con aceite.

“No solicitamos nada fuera de lo normal, pero en este país estamos atrasados respecto a una planta que considero sagrada”, añadió Díaz , quien reiteró su deseo de acabar con la inseguridad jurídica porque “estamos a la cola”, al tiempo que recordó que hace días Canadá se ha incorporado a la lista de naciones que ha aprobado este uso.

La asociación demanda que se regule este uso con el objetivo de facilitar tratamientos asequibles, seguros y bajo constante supervisión médica y destina actualmente toda la producción a uso exclusivo terapéutico para evitar incertidumbres y problemas con las fuerzas de seguridad.

De hecho Jesús Manrique Díaz indicó que en Canarias hay unas 140 asociaciones cannábicas pero ninguna realiza este trabajo, y subrayó el peligro que conlleva que un paciente acuda al mercado negro para conseguir una planta de la que desconoce si lleva químicos.

Daniel Romero, vocal de la misma asociación, indicó que hasta recurrir al cannabis no había encontrado una medicina que le aliviase los dolores derivados de tener las dos piernas amputadas y sordera de un oído.

Romero apuntó que en este asunto no hay controversias, sino información y desinformación, y consideró que se precisa una regulación seria para no dar pasos atrás.

Hay un repunte en el consumo de cannabis en España “que no se quiere ver”, pues está pasando “algo gordo” y Cataluña se ha convertido en la nueva Amsterdam de Europa, dijo Romero, quien también pidió programas educativos al respecto.

“Vayan a cualquier playa de Tenerife y verán jóvenes fumando porros, porque aquí el consumo está en la calle, no en las casas”, añadió.

La diputada del grupo Nacionalista Canario Elena Luis opinó que hay una realidad que no se puede obviar, la del tejido organizativo en torno al cannabis en Canarias, que es necesario abordar cuanto antes para regular sus usos terapéutico y de consumo.

Iñaki Lavandera, del grupo Socialista, recordó que en mayo de 2017 se aprobó una proposición no de ley sobre este particular con el apoyo de todos excepto el PP, pero el Gobierno de Canarias “no ha hecho nada al respecto”, y coincidió en pedir una regulación responsable e integral del uso del cannabis.

El parlamentario popular Zacarías Gómez dijo que el PP está a favor del uso terapéutico y precisó que debe ser el Ministerio de Sanidad el que debe regular esta cuestión con rigor científico.

Juan Márquez, de Podemos, indicó que trabaja con el PSC un texto para introducir este debate en el Parlamento regional pues, añadió, este asunto debería estar absolutamente regulado para evitar el descontrol y los peligros que conlleva el mercado negro.

Por Nueva Canarias Luis Campos compartió el objetivo de regular el uso terapéutico y criticó “la tremenda hipocresía” de normalizar el consumo de drogas “tremendamente potentes” como el alcohol y el tabaco y sin embargo someter al cannabis a una estigmatización profunda “fruto del desconocimiento”.

Melodie Mendoza, de la Agrupación Socialista Gomera, señaló que aún se está empezando a descubrir el potencial de esta planta, dijo que hay más de 50.000 personas apuntadas en club cannábicos en Canarias y puntualizó que para los enfermos lo óptimo será consumir en su casa, y no tener que acudir a uno de estos locales.