Sarah Atwell toda su vida recuerda haber visto la misma imagen en el espejo, un tumor facial hacía que su rostro luciera grotesco, aun así siempre se vio agradecida con la vida y nunca esperó ver su rostro normal pues así había sido desde que tenía huso de razón. Sarah con pocos días de nacida, había sido diagnosticada con neurofibromatosis, un tipo de tumor que poco a poco desfiguró su rostro.

La adolescente canadiense de 17 años fue muy feliz cuando el canal Discovery Health & Fit, la contacto para un documental en dónde le ofrecieron reconstruir su rostro y filmar el paso a paso de la operación, Sarah no lo dudó ni un segundo y acepto.

Un médico experto en reconstrucción facial tuvo una entrevista con Sarah y afirmo que se trata de un caso muy especial, ya que el tumor (pasó de la nariz a la oreja derecha, y la piel colgaba de su mandíbula. Fue una enorme proliferación de tejido anormal), el tamaño del tumor era tan grande que Sarah había perdido parte de la visión en un ojo y para que recuperara la visión fue necesario reconstruir parte de la órbita ocular.

Aunque los médicos no pueden asegurarle que el tumor no vuelva a aparecer, ella aseguró que someterse a una complicada cirugía fue la mejor decisión de su vida y que ahora desea ser feliz y vivir la vida como alguien normal por primera vez, ya no desea ver las caras de pena de algunos y la de asco de otros, ella siente que tiene una oportunidad de ser feliz, tener amigos o hasta encontrar el amor.