Los pasajeros de un barco de la compañía de Trasmediterránea (Acciona) vivieron una auténtica odisea de camino a Canarias. El barco zarpó el pasado martes a las 16:00 horas (hora canaria) del puerto de Cádiz de forma normal, nada hacía presagiar lo que vivirían una hora y media más tarde. Alrededor de las 18.30 sufrió una avería en alta mar dejando inutilizado uno de los motores y dejando a la deriva el barco. Nadie de la tripulación informó de lo sucedido hasta pasadas las 20.00 horas donde se le explicaba a los pasajeros que en veinte minutos todo estaría solucionado, pero en realidad estuvieron sin rumbo durante más de 3 horas.

El barco tenía previsto llegar al puerto de Arrecife sobre las 23:00 de la noche, pero no tocó puerto hasta pasadas las 2:00 de la mañana.Los problemas del viaje no terminaron aquí, ya que muchos de los pasajeros viajaban a otras Islas, Gran Canaria y Tenerife.

La compañía en vez de ofrecer alojamiento a los viajeros en un hotel de Lanzarote no les permitieron bajarse e incluso se embarcó a pasajeros que iban para las otras islas. Durante la noche no se les permitió acceder a los camarotes puesto que no había aire acondicionado y algunos baños no funcionaban. Teniendo en cuenta que en el barco había niños, embarazadas y personas mayores no se tuvo ninguna sensibilidad con ellos. La tripulación no ofreció una cena digna debido a que las provisiones eran escasas, incluso al día siguiente en el desayuno tuvieron que abrir paquetes de bizcochos porque era lo único que había.

Desde la compañía no se les ha facilitado las hojas de reclamaciones a los pasajeros, algo obligatorio, sólo se les ha pedido que dejen sus quejas en las hojas de sugerencias de la compañía, algo no legal.

Los pasajeros al final han sido reubicados en el barco de naviera armas que une a Lanzarote con las otras dos islas, esperando que lleguen a la isla de Gran Canaria a lo largo de la tarde. Otro de los inconvenientes es que naviera armas no se hace responsable de las condiciones de los billetes de los viajeros que vienen de la península, por lo que la comida que les correspondía tampoco la recibirán.