Mucho se ha escrito sobre el tema, pero gracias a investigaciones de la Universidad de La Laguna ya no cabe duda. Los primeros habitantes de las Islas Canarias eran de origen bereber. Pero todo cambió con la colonización europea que reemplazo para siempre a la población de varones y como consecuencia los genes de los europeos ganaron terreno sobre subsaharianos y aborígenes.

Esta es la principal conclusión que llegan los investigadores de la Universidad de La Laguna, la cual ha sido publicada con el nombre BMC Evolutionary Biology. Los objetivos de estos investigadores era investigar y determinar sobre el origen y el grado de pervivencia en la población actual de las Islas Canarias. Para tal objetivo se practicaron análisis genéticos moleculares de los cromosomas, transmitidos sólo por varones de la población aborigen.

“Sabíamos que había marcadores norteafricanos, pero queríamos saber en qué momento se habían producido. Si ya existían en Canarias o bien llegaron a través de los esclavos. Hasta ahora asumíamos que la población de Canarias procedía de África del Norte, pero queríamos estudiar la población aborigen”, expone Rosa Fregel, investigadora del Departamento de Genética de la Universidad de La Laguna.

Asimetría sexual

Los investigadores de la Universidad de La Laguna detectaron ciertos componentes norteafricanos en la composición de la población, pero en ningún caso había asimetría sexual. El llamado ADN mitocondrial es un marcador de herencia materna y el cromosoma Y es herencia paterna. Al comparar los resultados de los análisis se encontró que el componente norteafricano era mucho mayor en los linajes maternos, que en los paternos.

Esto es algo muy común y directo de las conquistas, donde un contingente de conquistadores varones mata y aniquila a los indígenas y la población del lugar pasa a ser conquistadores varones con hembras indígenas. Se desconoce si los primeros habitantes fueron llevados a la fuerza, abandonados a su suerte o incluso llegaron por sus propios medios.

Esta investigación confirma y apunta a un origen norteafricano para estos linajes paternos que, a diferencia de los linajes maternos, han disminuido hasta ser prácticamente reemplazados en la actualidad por linajes europeos. Los investigadores de dicha universidad analizaron muestras de restos de cadáveres de la Iglesia de la Concepción en Tenerife de los siglos XVII y XVIII para establecer el impacto de la colonización europea y del tráfico de esclavos de origen africano.

Las aportaciones norafricanas y subsaharianas predominaron durante los siglos XVII y XVIII.  Pero, sin embargo, durante el periodo de colonización de las Islas Canarias la mayor parte de las uniones se producían entre mujeres guanches y hombres ibéricos, que gozaban de una mejor posición social.

Según Rosa Fregel tanto los hombres como las mujeres de origen subsahariano fueron discriminados por lo que sus genes han ido disminuyendo progresivamente tanto en los linajes paternos como los maternos. Esto implica que, en la actualidad, el linaje europeo en la población canaria representa más de un 90%.