Nuestra tierra tiene una cultura milenaria, la mitología aborigen canaria tenía sus propios dioses a los que veneraban con una gran devoción y abnegación, pero lo que pocos saben es que se adoraba a distintos en cada isla, todos distintos a excepción del dios Magec. La principal fiesta religiosa de los guanches era el Beñesmer, fiesta de la cosecha que era muy popular en la isla de Tenerife.

La mayor parte de esta mitología fue transmitida oralmente entre sus habitantes, así mismo mucha se perdió con el paso de los años hasta extinguirse totalmente. Sin embargo, algo de ella fue capturada y escrita por los cronistas y eruditos cristianos de la época siempre dando por sentado, las modificaciones a conveniencia de los mismos.

El análisis arqueológico exhaustivo de los lugares destinados al culto o religión, el análisis lingüístico y la comparación con los cultos preislámicos bereberes, pueden aportar importante información en un futuro para el conocimiento de la religión de los antiguos aborígenes canarios.

Estos son los términos específicos para los aborígenes canarios de cada isla del archipiélago:

El Hierro – Bimbaches.

La Palma – Benahoaritas o auaritas.

La Gomera – Gomeritas o Gomeros.

Tenerife – Guanches.

Gran Canaria – Canariis.

Fuerteventura y Lanzarote – Majos.

Dentro de la vida cotidiana de los aborígenes, el culto astral estaba generalizado entre sus gentes. Junto a él había una religiosidad animista que sacralizaba ciertos lugares de culto, fundamentalmente roques y montañas como El Teide, Idafe o Tindaya. Según varios estudios los aborígenes canarios tenían una especial devoción en la adoración a los muertos, practicándose la momificación de cadáveres.

Los guanches tenían sacerdotes o chamanes que conectaban con los dioses, se ordenaban jerárquicamente, algunos de los más destacados según datos hallados fueron, Guadameñe, sumo sacerdote guanche o Faykan que era el responsable espiritual y religioso en la isla de Gran Canaria.

A continuación les mostramos los principales dioses que adoraban los primeros pobladore de nuestra tierra:

En Tenerife creían en Achamán, que era el dios supremo, de la suerte y de lo benévolo. A su vez tenía gran protagonismo Guayota, el demonio, que habitaba en el interior de El Teide.

En Gran Canaria era el dios superior y dios solar llamado Acoran, que tenía como base los espíritus ancestrales de los habitantes de la isla.

En El Hierro era el dios Eraorahan y el diós Moneiba uno bueno y otro malo al que acudían cuando había una catástrofe.

En La Gomera adoraban a un dios creador llamado Orahan al que su devoción era obligatoria entre sus habitantes para dar bienestar a su pueblo.

En La Palma creían en Abora, un el dios solar al que adoraban de forma incondicional creando en su nombre vasijas y amuletos que portaban.

En Fuerteventura, adoraban a la montaña de Tindaya, dios al que realizaban peregrinaciones multitudinarias y ofrecían regalos. En Lanzarote, prácticamente se desconoce algún tipo de adoración entre sus habitantes, hasta el momento nunca se han encontrado referencias arqueológicas o historias sobre algún dios.