No es un secreto, pero la implantación de las energías renovables en Canarias sigue siendo un camino verdaderamente tortuoso. Por parte del Gobierno de Canarias en los últimos años han hecho un gran impulso a los parques eólicos, un trabajo que se ha visto empañado por las consecuencias derivadas de una decisión judicial.

Adrián Mendoza, viceconsejero de Industria, ha declarado que el auto del TSJC que cuestiona la validez de la declaración por parte del gobierno canario de interés general para las instalaciones eléctricas paralizando así el tendido de Fuerteventura tan controvertido y que pone totalmente en riesgo el desarrollo de la isla para el futuro de los parques eólicos en todas las islas.

El problema estribaría, que, para cumplir los plazos señalados para la construcción e instalación de los parques de energías limpias en las islas, es necesario poder disponer de un marco jurídico que supone la declaración de interés general, dado que el Archipiélago no dispone en estos momentos de suelo con la calificación adecuada para albergar estos complejos. De lo contrario, la tramitación ordinaria implica alargar los plazos mucho más, lo que haría imposible sacar a tiempo las plantas de energía renovables.

Una vez más la falta de previsión, la burocracia y un sin fin de inconvenientes, hacen que España y las Islas Canarias sigan a la cola de los países con implantaciones de energía renovables. Haciendo esto que la factura de la luz siga subiendo y siendo controlada por unos pocos.