Las 3 langostas arponeadas un ejemplar macho de excepcional tamaño y dos hembras ovígeras, eran animales en peligro de extinción, el macho era el segundo de mayor tamaño de la especie censado por los científicos. En el año 2013 en la isla de La Palma fueron censados 75 ejemplares solo de esta especie, tienen el mismo nivel de protección que animales tales como lince ibérico, el oso pardo o el urogallo. Según los expertos es el delito más grave a la fauna y flora cometido en La isla de La Palma. Ahora podrían ir a la cárcel.

Los ahora investigados, fueron sorprendidos en el mar por los agentes del Seprona cuando realizaban pesca submarina en una zona no permitida de las aguas interiores del norte de la isla de La Palma, junto a una embarcación tipo zódiac de gran potencia, teniendo además consigo pescado capturado de forma furtiva, que junto con las tres langostas arponeadas, un ejemplar macho de excepcional tamaño y dos hembras ovígeras que se localizaron en una nevera bajo los asientos del barco, se les decomisó.

Ambos pescadores habían acudido hasta La Palma en lancha desde la isla de Tenerife, con la finalidad de capturar langostas, para presumiblemente venderlas a su regreso.

Se da la circunstancia de que sobre uno de los pescadores furtivos pesaba una sentencia judicial que le impedía tener o portar cualquier clase de arma, por lo que también se le investiga por un delito de quebrantamiento de condena, al tener un fusil de pesca submarina con el que llevó a cabo la pesca ilegal.

A estas dos personas se le han formulado un total de 11 denuncias administrativas, incluidas las de carecer de licencia de pesca y haber sobrepasado el tope máximo de capturas. Las especies de langostas incautadas fueron entregadas al Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Canarias para su estudio.

En este servicio de control de actividades pesqueras, tanto profesionales como recreativas, que fue realizado por el Seprona a bordo de la embarcación de la Reserva de Marina de la isla de La Palma adscrita al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, fruto de un convenio de colaboración desde el año 2006 entre
ambos organismos, se llevaron a cabo numerosas inspecciones por el litoral insular palmero dando como resultado el levantamiento de un total de 39 actas de denuncias (tanto de infracciones a la normativa de pesca, a la marina mercante y al patrimonio natural y la biodiversidad).

Así, en estas intervenciones se retiró por parte de los agentes de la Guardia Civil: tres nasas de peces que se encontraban caladas a mayor profundidad de la permitida, teniendo la luz de malla inferior a la reglamentaria; dos tambores para morenas, usados por pescadores deportivos de modo ilícito; cuatro fusiles de pesca submarina; 40 kilos de pescado capturado a fusil, fuera de las zonas acotadas para tal fin, además de 10 kilos de lapas cogidas del mismo modo en zonas y días no permitidos.

Todos los productos pesqueros frescos incautados fueron entregados por los agentes del Seprona en una sede social de la isla de La Palma para su consumo. Cabe resaltar que la ley de Patrimonio Natural y la Biodiversidad prohíbe dar muerte, molestar o dañar intencionadamente animales silvestres, siendo castigadas estas conductas por el Código Penal español, en los casos más graves con las especies de flora y fauna amenazadas, con penas de hasta de dos años de prisión, si se trata de especies en peligro de extinción. Las diligencias instruidas, han pasado a disposición del Juzgado de S/C de La Palma.

Imágenes de la operación