Nuestra preciosa tierra es un oasis para cientos de especies que la hacen un lugar único en el planeta, pero esta armonía se está desvaneciendo poco a poco, la reducción de lagartos gigantes en Canarias está trastornando de una manera asombrosa los ecosistemas del archipiélago.

Esto es lo que afirma una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los lagartos gigantes son frugívoros “se alimentan de frutos”, contribuyendo a dispersar las semillas de las plantas que de los frutos que ingieren. Este es el principal problema ya que su extinción comprometería la supervivencia de algunos tipos de vegetación que solo existe en nuestras islas.

Por desgracia, esto no es algo que suceda desde hace poco, la extinción de estos maravillosos animales comenzó hace 2.600 años, cuando llegaron los primeros colonizadores a nuestra tierra, transportando especies invasoras con ellos, como los gatos, perros o las cabras asilvestradas. Según esta asociación la mejor manera para evitar la extinción de los lagartos es acabar con las especies que se los comen o dañan, al menos en las zonas protegidas.

Los especímenes de este reptil autóctono canario,  cada vez son más pequeños, según informes históricos antes había ejemplares de medio metro de longitud sin contar la cola, hoy en día el máximo es de 14 centímetros.