Para empezar, algunos datos relevantes:

– Las islas disponen de un stock de 28.928 viviendas sin estrenar, lo que representa casi un 6% de todo el stock nacional.

– Al ritmo actual de venta de inmuebles, el archipiélago necesitaría hasta el año 2.040 para vender todo el stock del que dispone.

– Mientras esto ocurre, el precio de compra de una vivienda se ha incrementado un 3% de media, y ya no hablamos de los alquileres los cuales se han disparado a causa de los alquileres vacacionales y ya son casi un lujo.

Quizás parezca alarmista, pero es la cruda realidad. Los datos se han hecho públicos hoy y no dejan lugar a la duda, algo se está haciendo muy mal. En una comunidad como la nuestra, con grandes índices de pobreza en comparación con otras regiones del país nos dicen que, con las 28.928 casas sin habitar y sin comprador que existen en las islas, y viviendo 3 personas por casa, se podría dar cobijo a toda la población de la isla de La Palma (81.500 habitantes).

Sin duda es un dato rotundo, que hayan miles de familias sin hogar o con grandes dificultades para mantenerse en uno y existan decenas de miles de hogares sin dueño cerradas con el único fin de la especulación. Si, especulación, muchos prefieren tener esos hogares tapiados y esperar a que el precio de la vivienda llegue al precio pre-crisis para hacer su “Agosto”.

La peor parte de este dato se lo lleva la isla de Tenerife con 14.828 inmuebles sin habitar, seguido muy de cerca por Gran Canaria con un stock de 14.100 viviendas. En los últimos 5 años (2.012-2.016) Canarias tan solo ha reducido su stock de vivienda nueva sin vender en 5.200 unidades, apenas un 15% del total. A este ritmo le llevará a la comunidad más de 23 años el eliminar el stock existente si el mercado continúa de igual manera.

Quizás el alquiler social pueda ser un destino digno para estos inmuebles, algo con lo que sin duda ganarían todos, la empresa privada y la sociedad, pero claro, supongo que ésta sería una medida demasiado “social” para algunas cabezas. No hay más que ver los datos para darse cuenta de que el problema existe, solo hace falta alguien que comience a dar soluciones.