OCU a realizado un nuevo análisis de carne picada envasada que se pueden comprar en diferentes supermercados. En esta comparativa se seleccionan las mejores y peores que puedes comprar en los supermercados de las Islas Canarias.

La carne picada es un alimento de consumo cotidiano, asequible económicamente, fácil de preparar y que permite muchas elaboraciones diferentes, desde hamburguesas, a albóndigas, boloñesa o pasteles de carne. Lo ideal es pedir al carnicero que la prepare en el momento, pero no siempre es posible. Una opción rápida y cómoda es comprarla en bandejas ya preparadas. Pero por desgracia, cuando compramos “carne picada”, no siempre su contenido hace 100% referencia al nombre que se le pone.

Carne picada 100%:

Solo carne, es la única que puede usar esa denominación. Además tiene unos requisitos referidos a la calidad de la carne y cantidad de grasa que son de obligado cumplimiento: en la carne picada, el contenido máximo de grasa es el 20% y la relación colágeno/proteína debe ser del 15% . Con estas cifras se garantiza que la carne cumple unos estándares de calidad.

Preparado de carne picada:

En estas elaboraciones la carne picada se mezcla con otros ingredientes (cereales, sal, especias…). En estos preparados debe indicarse claramente cuál es el porcentaje real de carne (que a veces es solo el 70%). A diferencia de la carne picada, la norma no establece en los preparados de carne unos requisitos mínimos de calidad.

Burger Meat:

En estos preparados a la carne debe añadirse al menos un 4% de otros ingredientes… y a los cereales, especias, fibra, etc. se le suman además sulfitos y colorantes, otro tipo de ingredientes que lo que consiguen es proporcionar a la mezcla un aspecto más apetecible y alargar su vida. Como cualquier otro preparado, también debe indicar el % de carne que lleva. No hay requisitos de calidad mínimos para el Burger Meat.

Así que ya sabes, cuando compres carne picada asegúrate de que sabes en realidad lo que compras. Fuente: OCU