El enfrentamiento entre el Ayuntamiento y los sindicatos de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife sigue creciendo. Los sindicatos no han querido esperar ni un segundo más y han decidido volver a la huelga de celo, en la que no pasarán ni una a los ciudadanos, trabajarán ajustados al reglamento, como exige la ley.

No solo multando todas las infracciones que vean sino también cumpliendo estrictamente con las normas de patrullaje, el uso de los vehículos y varios trámites. La indignación  los conductores con la rigurosidad en el cumplimiento del reglamento por parte de los agentes fue palpable hace poco en varios puntos de la ciudad. La anterior huelga de celo disparó las multas en la ciudad, en concreto 320 denuncias más el primer dia de la huelga.

Los sindicatos reclaman que haya una “verdadera negociación” sobre horarios, complementos salariales o cualquier otro tipo de medidas que afecte a la organización del trabajo dado que, aseguran, “solo se vota lo que propone el Ayuntamiento y nuestras propuestas nunca se tienen en cuenta”.