Parece que ha empezado una guerra por la explotación económica del Sahara, el nuevo lanzamiento de una nueva línea desde Las Palmas de Gran Canaria hacia el El Aaiún y Dakhla sin pasar por Fuerteventura, tensa totalmente todas las negociaciones y abre una batalla comercial enorme, dinamitando las perspectivas que tenía la isla de Fuerteventura con el puerto de Tarfaya.

Puerto de Tarfaya

Lo ocurre en esta guerra que dará mucho que hablar, es que hay intenciones por parte de dirigentes políticos del Sahara de crear un grupo empresarial saharaui para establecerse por su cuenta en la isla de Fuerteventura.
Pero el puerto de Tarfaya forma parte de una región autónoma llamada El Aaiún-Bojador-Saguia el Hamra, integrada en un plan del rey de Marruecos Mohamed VI el llamado Plan de Autonomía Avanzada con la que pretende el rey, entre otras cosas, potenciar el control de la gestión del suelo por parte marroquí que antes estaba bajo bandera de España. Tarfaya es la zona de Marruecos donde se pudieron ver en 2014 pintadas de apoyo al Daesh.

Según fuente de varios medios de comunicación: “si el puerto de Tarfaya no sale, es por parte de los canarios, sino por parte del El Aaiún, que no quiere desequilibrios de poderes. El puerto de la controversia ha consiguió dinero gracias a las instituciones del Gobierno de Canarias que estuvieron pidiendo dinero en la Unión Europea pidiendo un Punto de Inspección Transfroteriza (PIF) en Puerto del Rosario en Fuerteventura, pero todo parece que va a ser mucho más complicado.

Pero justo cuando va terminarse el puerto de Tarfaya con un muelle de 709 metros, se ha esperado durante seis años de obras y una planificación que viene de mediados de la década pasada, surge en Las Palmas de Gran Canaria con una línea que acaba con las esperanzas de algunos operadores comerciales de Fuerteventura por crear su conexión directa con el continente africano. Un tema que dará mucho que hablar y negociar, seguro que cambiaran muchas cosas.