Viven en casi todos los mares del planeta y la suya es una invasión silenciosa que llena de peligro las costas de todo el mundo. Gracias a unas aguas cada vez más cálidas en nuestros océanos, su número se ha multiplicado de una manera terrible en los últimos años.

Es tanto su peligro que las autoridades de medio mundo están dispuestas a eliminarlas a toda costa. Han probado con ondas acústicas, electrocución, robots trituradores gigantes, incluso convertirlas en una fuente viable de alimento para otras especies. Esto es algo difícil, ya que las medusas se componen de un 96% de agua.

Casi no sabemos nada sobre estas criaturas antiguas que surgieron hace más de 500 millones de años, en el Cámbrico, aparentemente inofensivas desde hace poco estos extraños seres tan desconocidos y peligrosos empiezan a ocupar el lugar de otras especies, sobre todo en nuestras Islas Canarias.

En 2006, una masa de medusas inmovilizó temporalmente al portaaviones Ronald Reagan, buque insignia de la Armada estadounidense, impulsado por energía nuclear.

Las medusas comen larvas de peces, y exterminan el plancton de las áreas que ocupan a la fuerza, dañando para siempre los ecosistemas marinos y las reservas de pesca para nunca volver a recuperarse, ya que se quedan para siempre. Lo que es un hecho es que cada día vemos más medusas en nuestras costas y playas, sobre todo en la zona Sur de Tenerife que puede llegar a concentrar en verano miles de individuos cerrando playas a diario.

La especie Nemopilema nomurai, puede medir más de dos metros de ancho y más de 200 kg.

Según los expertos muchas de las especies de medusas que estamos viendo en nuestras costas no son autóctonas, navegan miles de kilómetros en busca de fuentes de alimento y aguas cálidas como las de Canarias. Biólogos marinos afirman que ciertas especies de medusas invasoras están exterminando huevos de peces autóctonos canarios sin piedad.

Lo peor de todo según varios especialistas consultados por nosotros, es que cuanto más se calienten los océanos por el cambio climático, más especies e individuos se establecerán en aguas Canarias para quedarse para siempre. Un problema que tienen muchos países y que está moviendo cientos de millones de dólares para buscar una solución a ello.