Este agente de policía, Michael D’Arresta, y su inseparable compañero un pastor alemán, con el cual había trabajado durante 10 años, se tuvieron que despedir para siempre en un emotivo acto, el perro enfermo de forma terminal, se le descubrió un agresivo cáncer de hígado, y comenzaba ya a estar muy mal.

Después de la difícil noticia, el agente tuvo que tomar una de las decisiones más importante de su vida, terminar o no rápidamente con el sufrimiento de su fiel compañero. Una decisión que le rompio el corazon. Pero su amigo estaba sufriendo mucho. En las imágenes se pueden ver a los agentes rindiendo honores al agente perruno.

Imágenes de la despedida