Es una más de las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT) que no debemos olvidar si no queremos ser víctimas de una multa de las que duelen este verano. Debemos hidratarnos cada cierto tiempo al volante, pero no de cualquier forma. Y es que el Gobierno está al acecho y como loco por conseguir un dinerillo extra. ¿Podrían multarnos por beber agua al volante? Pues sí.

En realidad el Reglamento General de Circulación no recoge esta práctica como infracción estrictamente, pero sí que incumpliríamos el artículo 18, el cual recoge que “el conductor está obligado a mantener su propia independencia de movimientos”, «el campo necesario de visión y la atención pertinente a la conducción para garantizar su seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía».

El incumplimiento de la norma dicta una sanción de 100 euros para este tipo de prácticas en las que podríamos incluir otras como comer o fumar mientras se conduce. Recordamos para el bienestar de tu bolsillo que, en caso de estar disfrutando de un cigarrillo y arrojar la colilla por la ventana del vehículo, la sanción es más contundente.

Otras cosas muy comunes en verano como circular sin la camiseta puesta, descalzo o con cholas podría ser la causa de una multa en base a citado artículo. El motivo sería ese fallo de seguridad en la conducción.