John Edward Palmer nació en septiembre del año 1950 y murió en 24 de junio de 2015 a manos de un sicario en el jardín de su casa en Essex, en una lujosa propiedad en su pueblo de Brentwood. Tenía 64 años de edad. Fue un gángster Inglés y antiguo comerciante de mercado y distribuidor de oro, involucrado en diversas actividades criminales. Siempre se cernió sobre él la sombra de ser el “cerebro” del robo a mano armada de 3.500 kilos de oro en lingotes en el aeropuerto de Heathrow, Londres, en 1983.

La policía creía que gran parte de su supuesta fortuna de 300 millones de libras era el resultado de estafas, violencia, chantaje y lavado de dinero. Palmer poseía una red compleja de 122 compañías, muchas de esas empresas estaban en la Isla de Man , Madeira y las Islas Vírgenes Británicas , así como 60 cuentas bancarias extraterritoriales. Uno de sus centros de operaciones era la isla de Tenerife. ALgunas de los delitos en los que estaba involucrado era narcotráfico, lavado de dinero, posesión de armas de fuego, amenazas, corrupción de funcionarios públicos, de fraude de tiempo compartido, pasaportes falsificación y fraude de tarjetas de crédito, entre otros.

John Palmer fue detenido en el año 2007 a su llegada a la isla de Tenerife por agentes de la Policía Nacional, tras recibir una orden de busca y captura por la Audiencia Nacional, donde la policía registró una de sus viviendas más lujosas los apartamentos Flamingo en Adeje. También el año 2001 el por aquel entonces Juez Baltasar Garzón ordeno la operación policial “Alpine” donde fueron detenidas 11 personas, la policía registro 24 viviendas en la zona de Playa de Las Américas y Maspalomas. La policía consiguió bloquear 60 cuentas bancarias y 50 sociedades constituidas en España y en diversos paraísos fiscales. Estaba metido en todo tipo de estafas y delitos.

Acosado por la Justicia Española y por su pasado criminal decidió volver de nuevo al Reino Unido, aunque solía regresar muy a menudo a isla de Tenerife donde aún conservaba algún negocio. Así no era extraño observar su enorme yate atracado en la Dársena frente al Cabildo Insular de Tenerife. Pero todo acabo a sus 64 años cuando un sicario lo mató de un tiro en el pecho el 24 de junio de 2015 en el jardín de su casa en Essex, una lujosa propiedad en su pueblo de Brentwood.