No hay nada que un padre quiera más en el mundo que ha un hijo, pero hay padres que por mucho amor que tengan hacia ellos se ven obligados a ser muy rectos en sus decisiones en pro de que su hijo sepa ganarse la vida por si solos sin depender de lo que otros hayan hecho antes que él.

Jackie Chan es uno de los actores mejor pagados del mundo, y no es para menos. Domina las artes marciales, hace doblaje en escenas de acción, actor de comedias, productor, director… Ha hecho de todo en el cine durante toda su carrera, que dura ya más de cuarenta años. Es el actor más famoso de China, un ídolo de masas y allá por donde actúa desborda las taquillas. Es decir, una auténtica máquina de hacer dinero.

Pero si algo ha dejado claro siempre Jackie es que de toda su fortuna, estimada en más de 350 millones de dólares, no piensa dejarle a su hijo Jaycee ni un centavo como herencia. ¿Mal padre? Veamos sus razones.

Levantar el imperio económico ha costado a Jackie más de 40 años de su vida, vida dedicada al espectáculo y al trabajo duro. Cuando era pequeño su familia no tenía muchos recursos, por lo que fue él quien se tuvo que labrar su camino, renunciar a todo por un sueño que podría salir bien o no.

Además, Jackie es un defensor de las personas que buscan su camino sin importar de donde vienen. “Incluso el hijo de un mendigo puede llegar a lo más alto si tiene la convinción y la determinación necesarias y no se dedica a llorar por las esquinas repitiendo que el mundo es muy injusto” ha llegado a decir.

Pero no piensen que por no dejar dinero a su hijo tras su muerte significa que se lo vaya a gastar él. Chan es un fuerte defensor de causas humanitarias siendo incluso embajador de UNICEF. Piensa dejar toda su fortuna para realizar labores humanitarias por todo el mundo.

“Si Jaycee es un hombre capaz sabrá ganar su propio dinero, y si no es capaz tan solo malgastará el mio” dice Jackie. Sabias palabras de una persona que se lo ha ganado todo en la vida con el sudor de su frente.