La tormenta apenas rozó las Islas Canarias, pero sus efectos fueron devastadores durante días. Vientos huracanados de más de 250 kilómetros por hora que arrancaban todo a su paso. Torretas destrozadas en la autopista sur de Tenerife, dejaban a media isla sin luz. En Gran Canaria acababa con uno de sus símbolos, el Dedo de Dios, y se cobraba la vida de un hombre en Lanzarote.

En este recordatorio las islas solo cuenta con un radar en Gran Canaria, para detectar tormentas que no da cobertura a Tenerife y La Palma.

Secuelas que aún quedan de aquel lunes, 28 de noviembre de 2005. Desde entonces en Canarias no se mira igual al cielo cuando llueve. Para quienes ya no la recuerdan, les mostramos algunas imágenes impactantes de esta tormenta que asoló Canarias.