Unos 70.000 canarios desconocen que padecen diabetes, una enfermedad que en las islas ocasiona más gasto que el cáncer, el alzheimer y el VIH juntos y que provoca situaciones de discriminación laboral, ha advertido hoy la Federación de Asociaciones de Diabetes de Canarias.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Canarias, Julián González, se refirió en comisión parlamentaria a la situación de esta “pandemia” que a su juicio está provocando sufrimiento y ocasiona un gasto enorme a la sanidad pública, y señaló que está en manos de los grupos “cambiar el rumbo”.

Es necesario que se elabore de forma urgente un plan integral de atención a la diabetes en las islas con su correspondiente ficha financiera, pues en 2016 el Parlamento aprobó una proposición no de ley sobre esta cuestión que no tenía “un euro”, lo que ha supuesto “reirse de los pacientes en Canarias”, advirtió González.

No obstante, el representante de las asociaciones de diabetes en el archipiélago afirmó que es de justicia reconocer que la Consejería de Sanidad está trabajando en la fase inicial de este plan y la Federación tiene constancia de que tendrá participación posterior en su tramitación.

En los dos últimos años ha cambiado “muchísimo” la atención a la diabetes por parte de las autoridades sanitarias, continuó Julián González, quien también se congratuló de que la Consejería proyecte crear una Escuela de Pacientes porque, añadió, también se necesitan programas de prevención para la detección precoz y contra la obesidad.

Al respecto, reclamó que se ajuste el Régimen Específico de Abastecimiento porque se están subvencionando productos “que engordan a nuestra población”, algo grave que se debe limitar.

Según los datos expuestos por González en el Parlamento, la diabetes provoca el mayor gasto sanitario, con un 25 por ciento del presupuesto total y en su opinión, este porcentaje sería mayor si se realizase un estudio exhaustivo de esta patología.

La diabetes tipo 2 afecta a un 15,6 por ciento de la población mayor de 18 años en las islas pero el 6,8 por ciento de éstos, unos 70.000 canarios, desconocen que padecen esta enfermedad y por lo tanto sus complicaciones.

Se estima además que entre 100 y 120 niños debutan anualmente con diabetes en las islas, el problema fundamental es que el 40 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad y otro indicador importante es que la diabetes mellitus es la primera causa de muerte en mujeres.

De hecho, un estudio comparativo realizado con datos de 13 comunidades autónomas revela que en Canarias hay siete veces más muertes por diabetes que en Madrid.

Hay una tasa global de mortalidad por diabetes del 38 por ciento pero la Federación tiene “una pelea” con Sanidad para que se registren correctamente los fallecimientos, es decir, con la debida asociación a esta patología, lo que en su opinión demostraría una incidencia mucho mayor de esta patología.

Entre las complicaciones por diabetes figuran la retinopatía diabética (un 15 por ciento), cardiopatía isquémica (16 por ciento), neuropatías (45 por ciento) y más de 54 por ciento de los pacientes sometidos a diálisis padecen esta enfermedad.

Es además la primera acusa de amputaciones no traumáticas y provoca el 32 por ciento de los trasplantes por insuficiencia renal.

Ocasiona además el 34 por ciento de los costes hospitalarios en Canarias aunque según Julián González, esta cifra está desfasada.

Asimismo el 55 por ciento de las personas con diabetes no cumplen con el control glucémico y la Federación ha pedido un estudio serio para averiguar cuáles son las causas “de las enormes complicaciones” que se producen y que en Canarias, agregó, llegan a multiplicarse hasta 6 veces.

También en Canarias se están produciendo situaciones de discriminación laboral por tener diabetes, algo que hay que cambiar pues, dijo González como ejemplo, en el Reino Unido hay pilotos de avión con diabetes y que vuelan así que, se preguntó, “¿cómo es posible que aquí no?”.

Además, prosiguió, hay padres que tienen que dejar de trabajar porque deben acudir a realizar pinchazos a sus niños en el horario escolar, por lo que demandó que se estudien fórmulas para evitar esta situación.

“Lo triste de todo esto es que es evitable pero parece que invertir en complicaciones no importa pero no se hace en prevenir: esto hay que cambiarlo urgentemente”, precisó Julián González.