Medio Oriente posee una cultura muy distinta a cualquier país de occidente y aunque nos la intenten explicar, aún así no le encontramos mucha lógica mientras que para ellos se trata de algo sumamente normal. “Bacha Bazi” significa “jugar con niños“, pero no en el concepto tierno que nos imaginamos, sino uno mucho más intimo.

La pobreza es un tópico que trasciende fronteras y en Hispanoamérica sabemos bien de ella. Medio Oriente también la conoce bien y algunas personas deben hacer lo que sea por conseguir algo de dinero.

Pero en Medio Oriente la necesidad es tanta que “hacer lo que sea” es algo literal.

El “Bacha Bazi” es jugar con niños, íntimamente. Los infantes y jóvenes se visten de mujer, se maquillan y son vendidos como bailarines y juguetes íntimos para fiestas de hombres.

La práctica del “Bacha Bazi” es algo que está arraigado. Muchos lo ven como una costumbre cultural a pesar de lo extraño que suena para nosotros. Existe desde la antigüedad en Afganistan y es algo tan “normal” que incluso las autoridades permiten estas prácticas en donde niños son explotados íntimamente día a día.

Es común que hombres del ejército, jefes de guerra, policías, empresarios y hasta políticos compren niños y adolescentes para saciar sus deseos íntimos.

Otros los usan como una muestra de poder, llevándolos a fiestas privadas en donde participan en actividades íntimas en grupo.

Es complejo realizar un juicio de valor cuando estas prácticas están arraigadas en sus costumbres y forman parte de una tradición casi milenaria.

Solo esperamos que las autoridades tomen consciencia de que las personas que son trastadas como mercancía íntima son niños.