Poca pena para un delito tan repugnante, lo opina el jurado, el juez, lo opino yo y tú también opinarás igual en cuanto sepas los cargos que se les imputan a estos dos especímenes. Una pareja de Alabama, Estados Unidos, realizó un crimen imperdonable durante muchos años. La gravedad de sus actos indignaron al juez a cargo, el cual admitió que trabajando en el lugar desde 1998, “este es el peor caso que he visto”, aseguró.

Patricia Ayers y su esposo Matthew fueron sentenciados a 2.340 años de prisión por abusar y distribuir imágenes sexuales de una niña que tenían bajo custodia. Cuando Patricia fue condenada a 1.590 años de prisión, solo le quedó reír. Su esposo, Matthew Ayers, tuvo una pena de 750 años. Juntos hacen una suma de condena nunca antes vista: 2.340 años tras las rejas.

Patricia enfrenta más de 50 cargos. Su esposo, otros 25. La mayoría de las acusaciones realizadas a la terrible pareja tienen que ver con el oscuro negocio que tenían: la producción de fotografías de niños con tonos lascivos y sexuales. De acuerdo al sitio AWM, las fotografías fueron tomadas durante el periodo del 2010 y el 2013 a una niña que tenían bajo custodia. Si bien el medio no especifica su edad, se da a entender que era muy joven.

Durante su condena, Patricia no mostró ningún grado de arrepentimiento. Cuando el juez leyó los cargos que se le imputan y la condena que tendrá que cumplir, la mujer solo se limitó a reconocer los hechos. Lo mismo ocurrió con su esposo. La pareja relató sus crímenes como si se tratase de lo más normal del mundo. Contaron que le habían tomado fotografías a la niña en “posturas lascivas y sexuales“. También la obligaron a participar en actos íntimos mientras se encontraba frente a la cámara. Ambos se involucraron en los actos con la niña mientras que el otro hacía el rol de fotógrafo para luego vender las imágenes.

La mujer admitió con facilidad que tenía un contacto en Texas a la cual le vendía las imágenes. Pero mientras contaba con total soltura sus actos pedófilos y pornográficos, también reveló que “tenía arreglos para que su contacto participara en un encuentro íntimo con la niña”, a cambio de dinero en efectivo.

De acuerdo a CyberTipline, el Centro Nacional para niños desaparecidos y explotados de Estados Unidos, la cifra de pornografía infantil en línea ha sufrido un explosivo aumento desde 1998. Uno de los puntos que contribuye a esta triste alza corresponde a el anonimato que provee internet y se estima que este ilegal mercado genera aportes que llegan a los 3 mil millones de dólares anuales. Esto, gracias al abuso de menores de edad que generalmente se encuentran entre los 6 a 12 años. El próximo 8 de diciembre se llevará a cabo otro juicio para tratar temas menores, pero posiblemente aumenten aún más su condena por los delitos cometidos. Y esperamos que así sea.