Ya creo que esto se nos va de las manos. Una enfermera del servicio sanitario público, de 43 años de edad, ha sido detenida por las autoridades en Verona al norte de Italia. La enfermera se dedicaba a suministrar a recién nacidos dosis de morfina para mantenerlos tranquilos. Uno de los recién nacidos que estaba bajo sus cuidados, sufrió un paro cardiaco y estuvo a punto de fallecer.

Ha raíz del paro cardíaco sufrido por el recién nacido, se abri una investigación, y se pudo averiguar que el recién nacido tenía una sobredosis de morfina. La enfermera suministro las dosis de morfina sin la autorización de ningún médico. Todos los bebés se encontraban en perfecto estado y no necesitaban ningún tipo de medicación.

Al ingresar el bebé en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Civil de Verona, fueron los médicos donde hallaron morfina en la sangre del bebé. La mujer que no ha trascendido su identidad se encuentra en prisión a la espera de su declaración ante el juez que lleva toda la investigación. Hay que estar muy mal de la cabeza para hacer esto con bebés recién nacidos, la salud mental está por los suelos en nuestras sociedades, menos mal que los médicos pudieron darse cuenta de esta atrocidad.