Es una práctica habitual en otro países, suele ser utilizadas en países del tercer mundo para introducir material de contrabando para los narcos, desde teléfonos móviles, drogas o cualquier cosas que sea necesaria para los presos y que esté prohibida.

La paloma encontrada dentro del perímetro de la cárcel de Tenerife II tenía adosada a su cuerpo un teléfono móvil, según expertos en la materia la paloma tuvo que ser criada dentro de la cárcel para que lógicamente vuelva a su lugar de origen con el material de contrabando. Podría no ser la única vez que está narcopaloma hiciera este servicio.

Las palomas no pueden llevar mucho peso, pero los reclusos intentan de todas las maneras posibles introducir material prohibido dentro de las instalación de la penitenciaría ubicada dentro del término municipal de El Rosario.

La falta de personal que sufre la cárcel, como así lo confirmó el representante provincial en este sector de la UGT, Sergio Calamar, hacen que haya brechas de seguridad. También hay mucha preocupación con los drones, que podrían hacer un trabajo muy parecido a la de las narcopalomas.