El abandono de pequeños pueblos es un problema en muchos países, la gente más joven que vive en estos lugares decide abandonarlos en busca de más oportunidades en las ciudades. Este es el caso de Italia, que cuenta con cerca de dos millares de municipios que están a punto de desaparecer por culpa de la despoblación que están sufriendo en los últimos años.

El pueblo de Candela es uno de esos que está en peligro, pero su alcalde no está dispuesto a permitirlo optando por unas medidas muy suculentas.

Esta iniciativa es muy tentadora y muy pocos se podrán resistir si no tienes más alternativas y buscas una vida tranquila. Este pueblo medieval, ubicado en la región sureña de Apulia, entre montañas, tiene unos 2.700 habitantes, por eso su alcalde está ofreciendo 800 euros a las personas que se vayan a vivir al municipio, 1.200 a las parejas, 1.800 a las familias de tres miembros y 2.000 a las que cuenten con más de cuatro miembros, además de la exención de algunos impuestos locales.

«Aquí se vive muy bien, es un pueblo tranquilo y la gente muy acogedora; la calidad de vida es muy buena», dice uno de los nuevos vecinos de este pueblo italiano.

Pero todo tiene algo en contra, estos interesados tienen cumplir unos requisitos, que son fijar la residencia en el municipio, alquilar una casa y justificar un sueldo anual mínimo de 7.500 euros por unidad familiar. Según comunican en la web del ayuntamiento, ya son seis las familias que han aceptado la propuesta y que se han mudado al municipio italiano.