Quizás hayas oído hablar de los muchos incidentes que se han producido en varios de los destinos turísticos más importantes del país, como Cataluña, País Vasco o las Islas Baleares contra la llegada de turistas. Sí, a las personas que vienen a visitar nuestros territorios, a conocer nuestras culturas, a gastar su dinero (mucho o poco) y que genera gran parte de los puestos de trabajo en esos lugares se les insulta, se les acorrala a las familias mientras disfrutan en las terrazas de los locales y se les pega un susto de muerte para que no vuelvan nunca más. Cualquiera diría que es una de las ideas más pésimas que se pueden escuchar, y nosotros opinamos igual.

El único milagro económico español que nos ha sacado de la fuerte crisis y que ha logrado crear puestos de trabajo se llama turismo, la única industria de peso de la que dispone este país se llama turismo, por lo tanto atentar contra la tranquilidad y tratar al turista como a un invasor lo único que genera es rechazo al territorio por parte del visitante y miles y miles de puestos de trabajo perdidos.

Por suerte en Canarias no se da esa fiebre que no lleva más que a la locura.

La portavoz y consejera de Hacienda del Gobierno de Canarias, Rosa Dávila, ha indicado que no se ha detectado ninguna fobia hacia el turista en Canarias, pero que permanecen “alerta”.

“En estos momentos no detectamos ningún tipo de fobia al turismo en Canarias pero, en todo caso, estamos alerta ante cualquier asunto que se pueda dar en ese sentido” ha afirmado la portavoz.

Además apuntó que desde la Consejería de Turismo se pide “tranquilidad, puesto que no se ha dado ningún caso en Canarias” y resaltó la gran importancia del sector turístico en las islas, siendo “una de las principales fuentes de ingreso” para el archipiélago.

Un descenso drástico en el número de turistas significaría pérdida de puestos de trabajo para un gran número de personas que, directa o indirectamente dependen del sector servicios para sobrevivir.