Una juez del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado al Servicio de Salud Canario a indemnizar a unos padres con una cantidad de 600.000 euros por un error médico que le produjo a su hijo una parálisis cerebral, que sufre desde que nació, por falta de oxígeno al no realizarle los médicos una cesárea de urgencia la madre.

Los padres del niño denunciaron al Servicio Canario de la Salud cuando su hijo llegó a la edad de 15 años, después de que la Dirección General de Políticas Sociales de la comunidad canaria reconociera al niño con la condición de gran dependiente, con una minusvalía de un 79% con graves limitaciones físicas y psíquicas. Los propios neurólogos del Servicio de Salud Canario atribuyen sus problemas al sufrimiento que tuvo el menor al nacer y la falta de oxígeno.

La juez fue contundente en su sentencia y resaltó que las secuelas que sufre el joven son por el gravísimo error médico producido por la falta de oxígeno al nacer. El Hospital Materno Infantil de Gran Canaria alegó que no hubo mala praxis y que su personal obró correctamente. Han sido condenados al pago de 600.000 euros.