Su picadura produce un intenso dolor y una reacción importante en la piel, con enrojecimiento intenso e inflamación, este es el mayor problema que ofrece esta especie tan común en las costas de Canarias.

Los pescadores poco experimentados y bañistas están en riesgo de sufrir su picadura, un pez que puede encontrarse con facilidad en las arenas de aguas poco profundas. Por ello, una manera de evitarla es utilizar zapatillas de goma o saber diferenciarlo si por error lo pescamos con una caña.

Lo primero que tenemos que saber es en caso de picadura es seguir estas recomendaciones.

1.-Aplicar sobre la picadura de forma inmediata agua dulce.

2.-El área de la picadura se debe introducir rápidamente en agua caliente (de 43 a 46 grados) unos 10 a 90 minutos aproximadamente para calmar el dolor.

3.-Aplicar compresas o gasas calientes que estén limpias sobre la picadura.

4.-Posteriormente, el paciente deberá asistir a un centro médico para recibir el tratamiento adecuado.

El tamaño de este pez oscila entre los 15 y los 45 cm, según la especie. Solo los entendidos lo saben, pero su carne es comestible y bastante apreciada en varios sectores gastronómicos. Todas las especies de este pez poseen espinas venenosas en su aleta dorsal y en los opérculos branquiales las cuales son utilizadas como defensa disuasoria ante otros depredadores y principal problema para los humanos.

Sin causar alarma y solo como medio informativo hay que decir que la toxina responsable del cuadro es un polipéptido termolábil sensible a la tripsina, con un efecto neurotóxico y citotóxico, sin un antídoto conocido. Asimismo, la herida producida por la picadura es susceptible de infectarse con facilidad, así que hay que tener mucho cuidado si la cubrimos con algo.