Expertos científicos de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria han empezado a resolver el misterio de los huevos de aves gigantes encontrados en la isla de Lanzarote. En los años 60 se encontraron en una playa fósiles de huevos de un gran tamaño, tenían una antigüedad de entre 3 y 5 millones de años, por aquella época los expertos comentaban que podrían pertenecer a aves gigantes terrestres no voladoras parecidas a los avestruces.

Pero científicos de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, del Instituto de Oceanografía y Cambio Global junto con algunos científicos franceses, catalanes y sudafricanos han empezado a sacar algunas conclusiones. Según el equipo de entrada no eran aves gigantes.

Para los expertos canarios era un gran misterio, pero parece que ya se está aclarando el tema, con datos del agua y unas series de ecuaciones, los científicos han calculado que estas aves anidaban en las islas y que podría tratarse de pardelas. En los últimos estudios realizados se han empleado isotopos de oxígeno y carbono de la calcita que se encuentra en las cascaras de los huevos de aves fósiles y que son normalmente usados para reconstruir condiciones paleo ambientales.

En el estudio se señala que los análisis realizados que los isótopos estables determinaron que las pardelas tenían comportamiento semi-acuático, que tomaban principalmente agua de mar y las aves gigantes un comportamiento terrestre, que ingerían agua dulce”. Por tanto, según las últimas investigaciones realizadas, los científicos confirman el carácter terrestre de estas aves, estando mucho más cerca su posible identificación. De momento, pardelas. No aves monstruosas.