Con el final de las vacaciones de nuestros hijos, llega uno de los desembolsos más grandes del año, cuando hay que comprar los libros de texto, material escolar, uniformes, etc… Un alivio para los sufridos padres, ya que tendrán un poco más de tiempo libre para hacer sus cosas y que sus hijos se reencuentren con sus amigos, pero todo un golpe económico que cuesta llevar a cabo.

Pero no es una simple coincidencia que los padres tengan que pagar estas altas sumas de dinero, esto señores es una gran industria que mueve 860 millones de euros al año, todo un negocio redondo en la que las editoriales se frotan las manos, esta época es su favorita y donde más facturan con diferencia.

Comprar libros de texto puede suponer en una familia por niño entre 150 a 230 euros, y ya no hablemos una familia si tiene 2 o 3 hijos o más. Por ejemplo un colegio público de Tenerife para una familia con 2 niños, entre uniformes, material escolar y libros de texto la media que se puede dejar anda por los 600 euros, una suma que duele y deja la cartera temblando.

Muchas personas abogan porque los libros de texto sean totalmente gratuitos, ya que los impuestos que se pagan son totalmente suficientes para sufragar este gasto, sólo Andalucía ofrece la gratuidad total, y Navarra, País Vasco y Valencia se le acercan.