Nuestras redes sociales

Internacional

Detienen a un hombre por violar, descuartizar y servir como carne de kebab a una niña de 14 años

Publicado

hace

Esta niña de tan solo 14 años se llamaba Charlene Downes, fue vista por última vez en el año 2003 en Blackpool en el Reino Unido. Tras todo este tiempo no se sabía nada de ella, hasta ahora, 14 años después se ha detenido a un hombre de 51 años de edad como sospechoso del asesinato de la niña, tras revisar cientos de veces los videos de las cámara de seguridad, la principal hipótesis sobre la que trabaja la investigación es que la niña fue violada, vilmente asesinada, descuartizada y su carne repartida en kebab en un local de la ciudad donde era regentado por el hombre y más supuestos pederastas.

El arresto del hombre llegó tras la insistencia de la familia de la menor para investigar las cámara de seguridad que rodean el local y que al parece la policía se negaba a revisar. Ahora la familia de la niña se plantea acciones judiciales contra la policía, ya que para ellos es totalmente increíble que todos estos años tuvieran las imágenes y no la revisaran. Al parecer esto es solo la punta del iceberg ya que este hombre podría estar relacionado con una banda de pederastas que actuaban en ese local y que podrían haber violado a más de 60 niños.

Continuar leyendo
Publicidad
Haz click para comentar

Contestar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacional

Mataron a su novio, pero enamoró al asesino por internet y lo que hizo es brutal

Publicado

hace

Por

Un hombre llamado Bimbo tenía un crimen por encargo como siempre. Uno más. No era uno político ni comercial. Pero en principio consistía en un “trabajo” fácil y no debía despreciarlo para ganar dinero y prestigio. Era mediados de febrero cuando le asignaron la tarea a este sicario de Bogotá.

Debía asesinar sin dilación a un reciclador en la localidad de Bosa de la capital colombiana. Pero algo falló sin esperar. Más precisamente, su arma. Huyó antes de que respondieran con fuego su misión. Pero al escapar del altercado, percibió que una pareja que ingresaba a su vivienda con su vehículo lo había visto, y se le pasó por la cabeza lo peor.

No quería dejar testigos y no vaciló ni un segundoo: asesinó al conductor del automóvil, Ángel Giovany Aparicio, un paramédico. A su lado estaba su preciosa novia, quien desesperada y aterrada lo sostuvo en sus brazos los segundos finales de su vida.

Al principio, la policía no creían en la versión de la mujer. Afirmaban que Aparicio había sido víctima de una bala perdida durante el altercado en la calle. No creían que había sido fusilado sin piedad. Pero ella -cuyo nombre no trascendió por razones de seguridad- sabía bien qué había ocurrido esa noche.

Fue entonces que decidió comenzar a investigar y colaborar junto a la Sijín Bogotá para el esclarecimiento del caso de una vez por todas. Para ello -con la ayuda de los detectives policiales- ideó un plan perfecto: creó varios perfiles falsos en las redes sociales, concretamente en Facebook y comenzó a rastrear conocidos por la zona en que operaba el criminal.

Foto del asesino.

Poco a poco y sin descanso consiguió dar con él. Conocía su supuesto alias y su nombre, que fueron aportados por la policía. Pero necesitaba pruebas para incriminarlo. Hasta que el hombre cayó en la trampa por la red social.

La mujer lo conquistó como nunca se podía haber imaginado, ganó su confianza plena. Intercambiaron mensajes todos los días, de todo tipo. Orales y escrito. Ella le enviaba fotografías sexuales, incluso. Le contaba que estaba sola, que había sido condenada y que cumplía la sentencia en su casa. Decía pertenecer a una peligrosa banda criminal. Por el momento, sería difícil que se conocieran en persona para intentar tener una relación.

Pero le indicaba que estaba ansiosa y continuaba mandándole fotos íntimas para tenerlo bien atento, sin que su rostro apareciera claramente. Ciego este hombre, él también comenzó a contarle sobre su vida. A confesar sus delitos. Le relató varios asesinatos, pero sobre todo el que más le importaba a ella: el de su querido y añorado novio, el paramédico Aparicio.

Foto de su novio.

Al escuchar el mensaje que Bimbo le enviaba por el sistema de mensajería, la joven sintió que la sangre se le congelaba. Pero también sabía que tenía la prueba que tanto necesitaban las autoridades para hallar justicia.

El accionar de la mujer no sólo sirvió para poner tras las rejas al sicario, sino también para poner fin a una peligrosa banda delincuencial de Bogotá: Los Cápsulas, un grupo criminal dedicado al narco y a los asesinatos por encargo que opera desde hace 10 años en Bosa, Piamonte y Humberto Valencia, según consignó el diario El Tiempo. Quince de sus integrantes quedaron detenidos.

Continuar leyendo

Lo más visto