Los hechos ocurrieron en la isla de Gran Canaria, la policía Nacional detuvo a 3 varones, con las siguientes edades 33, 34 y 54 años, siendo partícipes de la falsificación de logotipos, delitos contra la propiedad industrial e intelectual de varias marcas, llegando a ganar hasta 1.5 millones de euros en un período de tiempo entre el año 2010 y 2013, respectivamente.

Fue uno de los propietarios de una de las marcas comerciales falsificadas, quien optó por la iniciativa de denunciar la falsificación de camisetas ante la Jefatura Superior de la Policía de Canarias, denunciando un almacén en un centro comercial de Playa del Inglés.

De este modo, los agentes del cuerpo de policía llegaron a dicho almacén, identificando instantáneamente a un grupo de 3 sujetos varones, siendo el propietario del almacén y un par de empleados, como los culpables de la falsificación de marcas, un perito judicial participio en el registro, para dar fe de todo lo incautado y la maquinaria empleada.

Así, en el registro fueron localizadas varias serigrafías de personajes de ficción y camisetas que vulneraban los derechos de autor, por lo que fueron intervenidas, mientras que las tres planchas ubicadas en el almacén y usadas para realizar las impresiones ilegales en las prendas fueron precintadas por la Autoridad Judicial.

Las pruebas halladas en el local llevaron a los investigadores policiales a determinar que los arrestados realizaban la actividad delictiva bajo pedido de los compradores evitando así tener un stock amplio de camisetas presuntamente falsificadas. En los libros de cuentas del almacén, se pudo registrar un valor de beneficios de 1.538.000 euros.