Sin duda es uno de los edificios más emblemáticos de la isla de El Hierro, es conocida popularmente por la “Casa de la Punta” ubicada, como su nombre nos indica, en el extremo de una lengua de tierra situada en la zona de Las Puntas, en el Municipio de La Frontera. En el embarcadero de “Punta Grande”.

Sobre el año 1930 es difícil de precisar debido a un incendio del Ayuntamiento de Valverde en el año 1899, cuando la isla tan solo contaba con un municipio; se realiza la primera edificación con un simple cuarto de menos de 40 metros, con techo de colmo, y del que hoy en día se puede apreciar algunos muros sobre todo los de la pared norte, por su tono más oscuro.

Después ya por el año 1884 se inaugura la casa con dos plantas respetando en linea generales su estructura hasta el momento. Este caserón pasa a ser el centro del comercio de todo el Valle, sirviendo la parte baja de almacén donde se guardaban todos los productos que se exportaban.

En 1908 dado al gran auge de la zona y coincidiendo con la presencia de la compañia Hamilton ve ampliada su capacidad de almacenaje y se instala un gran pescante para facilitar la labores de carga y descarga de los barcos visitantes. Durante muchos años siguió muy activamente hasta el año 1934 que empieza su declive comercial y en progresivo abandono.

Más tarde, en el año 1969, la propiedad sufre un nuevo cambio y aunque permanece en parte vinculada a la familia de “los Villarreales”, pasa a ser gestionada desde un enfoque distinto por la sociedad Ferinto S.A., que pretende aprovechar tanto sus valores históricos, como la singularidad de su emplazamiento, con fines turísticos. Así, en noviembre de 1975 se obtiene de la Jefatura Regional de Costas y Puertos la pertinente autorización para “reconstruir una casa en estado semiruinoso, en el lugar denominado Punta Grande”, previa licencia de obras otorgada por el Ayuntamiento de La Frontera.


En el año 1984, se le concede al restaurante Puntagrande, la placa de bronce al mérito turístico, por el Ministerio de Información y Turismo. El mantenimiento de la casa y de lo que a la postre se ha convertido en un auténtico museo naval, se financia en parte con los ingresos provenientes del restaurante que viene funcionando en la planta baja. Pero al no ser estos suficientes, se decide habilitar para su uso turístico la planta alta del edificio, preparando 4 habitaciones y solicitando, en el año 1987, la categoría de hotel para el conjunto de la explotación. La Consejería de Turismo aprueba dicha solicitud, concediendo al hotel la categoría de 2 estrellas.

Dos años más tarde, en 1989, el hotel entra en el libro de records del Guinness, como el hotel más pequeño del mundo convirtiéndose, en todo un hito para el visitante a la isla.
En el año 1991, el Gobierno Autónomo de Canarias, reconociendo la importancia turística del establecimiento, otorga al Hotel Puntagrande la medalla de plata de Importantes del Turismo.