La comida rápida se ha arraigado en nuestra vida y no todo el mundo tiene la fuerza de voluntad suficiente para resistir esta tentación. Pero no todo es lo que vemos, las cadenas de restauración de este tipo de comida nos ocultan cosas que harían que nos lo pensáramos dos veces antes de consumirlas, como las que les mostramos a continuación en esta noticia.

Una coca mediana es una coca grande:

La manera más sencilla de mejorar las ventas de las bebidas es aumentar el volumen/tamaño de cada porción. Las personas subconscientemente eligen la opción intermedia, sin embargo, gracias a este truco, esta opción resulta la más grande. Además, si no especificas el tamaño de la porción, el cajero por defecto te cobrará la más cara, por ejemplo, las patatas más grandes y el café más grande.

Los colores alrededor estimulan el apetito:

Los colores rojo y amarillo son los más frecuentes en los restaurantes de comida rápida. Combinan a la perfección y provocan un deseo subconsciente de entrar a comer ahí. Algunas personas incluso lo llaman “la teoría del kétchup y la mostaza”, sus colores nos impulsan a comer impulsivamente.

Los burguers se preparan básicamente al instante:

La cocción de una hamburguesa en las redes de comida rápida grandes toma tan solo 30 segundos. Todo porque la carne se expone a una congelación profunda antes de llegar a la cocina del restaurante.

Las ensaladas no son tan inofensivas:

En el menú de muchos restaurantes de comida rápida últimamente aparecieron las ensaladas como una opción de comida saludable. Sin embargo, debido a sus ingredientes, llegan a tener la misma cantidad o aún más calorías que los platillos estándar. Además, las hojas de la lechuga a veces se someten a propilenglicol (aditivo alimentario E1520), para prevenir que se marchiten. Este aditivo se considera inofensivo, pero, claro, ya no se trata de productos 100% naturales. Además, solo podemos suponer qué es lo que llevan sus salsas.

Todos los platillos tienen el mismo sabor:

¿Has notado que diferentes platillos de comida rápida tienen básicamente el mismo sabor? Todo porque los empleados saben que a la gente le gusta la comida con diferentes toques de sabor: salado, dulce, picante. La comida rápida está equilibrada de tal forma que pueda satisfacer todas estas necesidades a la vez.

Los huevos en la comida rápida no solo son huevos:

Los huevos que se ofrecen en desayunos o como complemento para los platillos principales, en las cadenas de restaurantes de comida rápida, contienen huevos y una “mezcla de huevo Premium”, la cual contiene glicerina, dimetilpolisiloxano (una forma de silicona) y el aditivo alimentario E552 (silicato de calcio). Así que es mejor gastar un poco de tu tiempo y preparar huevos en casa.

La coca es diferente a la que viene embotellada:

Muchas personas han notado que las gaseosas en McDonald’s por alguna razón son más deliciosas que las que vienen embotelladas. En realidad, el sabor es básicamente el mismo. Pero influye el hecho de que los concentrados de marca se mezclan con agua y se carbonizan en la misma máquina, lo cual hace las bebidas “más frescas”.