No nació en Canarias pero pasó toda su vida desde pequeño en la islas, donde tiene intereses inmobiliarios y hoteleros de todo tipo. Su padre es uno de los artífices del desarrollo del turismo de Canarias en los últimos años, proporcionando un salto de calidad en el turismo canario.

Se llama Alexander Vik y está en la lista Forbes como uno de los más ricos del mundo. Quien lo conoce afirma que es una persona normal y que lo único que le importa es disfrutar de la vida y más en su tierra, Canarias. A pesar de tener todo en la vida, hace años tuvo que sortear a la muerte cuando quedó atrapado en una avalancha de nieve mientras esquiaba y logró sobrevivir.

De madre uruguaya y padre noruego, lleva prácticamente toda la vida en Gran Canaria dirigiendo su cadena Vik Hotels. A sus 62 años, este ejecutivo tiene al Deutsche Bank de los nervios con la empresa Xcelera. Cuando en abril de 1999 una acción en la Bolsa de Nueva York costaba menos de 20 céntimos de euros, pasó en marzo de 2000, la acción a estar en 104 euros, aumentando un 54.000% con un valor superior a 11.000 millones de euros.

El banco alemán Deutsche Bank le pide 1.000 millones de dólares y no quiere desahuciarlo, sino recuperar su crédito. En esos años sus apuestas en bolsa le salieron mal a todo el mundo y que a él también le hubiera gustado que Deutsche hubiese ganado dinero.

Deutsche Bank acusa al multimillonario de haber vaciado su sociedad principal, con crédito de la entidad financiera, a presuntas sociedades opacas en paraísos fiscales. Un proceso que se inició coincidiendo con la crisis financiera de 2008. Pero todo empieza con los  problemas entre Vik y Deutsche por la tecnológica Xcelera, que al calor de la burbuja de Internet de los Noventa comenzó a cotizar en la bolsa de Nueva York, esta empresa llego a ser tan importante que estuvo a punto de comprar Vivendi y Canal Plus. Al poco tiempo emigro su cotización a las islas Caimán.

La presión bancaria avanza y hace daño al multimillonario canario que intenta salvar su empresa. Hay varias sentencias que están siendo apeladas por Vik, así que habrá que esperar a ver como se resuelve esta telenovela entre un millonario y un banco por 1.000 millones de dólares.