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Con tan solo 2 años fumaba 40 cigarrillos al día, así está el niño 6 años después

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La vida está llena de porquería, de sustancias y objetos que buscan que te conviertas en un adicto. Alcohol, tabaco, y otras drogas, incluida la comida basura forman parte de nuestro día a día y no dejan de dejar gente por el camino a causa de las enfermedades que causan. Eso hoy en día lo vemos como algo normal, pero cuando

La indignación y la atención mediática internacional que desató la historia de Ardi Rizal obligaron al Gobierno de Indonesia a tomar medidas.

La historia de Ardi Rizal, conocido como el ‘bebé fumador’ indonesio, se viralizó a nivel mundial en 2010, cuando surgieron imágenes del niño de dos años fumando y haciendo aros de humo mientras estaba montado en un triciclo. Sus padres dijeron que consumía más de 40 cigarrillos al día. A día de hoy, Ardi, de 8 años de edad, ha superado su adicción al tabaco y vive una vida normal según los últimos informes, informa el portal Inquisitr.

La indignación y la atención mediática internacional obligaron al Gobierno de Indonesia a tomar medidas: Rizal se sometió a un tratamiento especial de desintoxicación para superar la adicción a la nicotina. Sin embargo, en este proceso el niño cambió su mal hábito de fumar por otro: la adicción a la comida basura. Debido al gran aumento de peso que sufrió, los terapeutas se vieron obligados a iniciar otro tratamiento.

Diane Rizal, su madre, dijo que el niño tenía salvajes rabietas si alguien trataba de detenerlo en su intento de hartarse de comida, exactamente la misma reacción que tenía en el pasado cuando quería más cigarrillos. “Se daba cabezazos contra la pared si no podía conseguir lo que quería. Por eso le daba cigarrillos al principio, debido a su temperamento y a su llanto”, afirmaba. Después de todo, está así.

Finalmente y después de seis años, Ardi ha logrado alejarse de estas adicciones y llevar una vida más saludable adoptando una dieta rica en frutas y verduras y reduciendo las porciones de sus bocadillos favoritos. De lo que no cabe duda es que este chico es propenso a las adicciones… no sé que le pasará en la adolescencia, pero no pinta muy bien.

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Internacional

Mataron a su novio, pero enamoró al asesino por internet y lo que hizo es brutal

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Un hombre llamado Bimbo tenía un crimen por encargo como siempre. Uno más. No era uno político ni comercial. Pero en principio consistía en un “trabajo” fácil y no debía despreciarlo para ganar dinero y prestigio. Era mediados de febrero cuando le asignaron la tarea a este sicario de Bogotá.

Debía asesinar sin dilación a un reciclador en la localidad de Bosa de la capital colombiana. Pero algo falló sin esperar. Más precisamente, su arma. Huyó antes de que respondieran con fuego su misión. Pero al escapar del altercado, percibió que una pareja que ingresaba a su vivienda con su vehículo lo había visto, y se le pasó por la cabeza lo peor.

No quería dejar testigos y no vaciló ni un segundoo: asesinó al conductor del automóvil, Ángel Giovany Aparicio, un paramédico. A su lado estaba su preciosa novia, quien desesperada y aterrada lo sostuvo en sus brazos los segundos finales de su vida.

Al principio, la policía no creían en la versión de la mujer. Afirmaban que Aparicio había sido víctima de una bala perdida durante el altercado en la calle. No creían que había sido fusilado sin piedad. Pero ella -cuyo nombre no trascendió por razones de seguridad- sabía bien qué había ocurrido esa noche.

Fue entonces que decidió comenzar a investigar y colaborar junto a la Sijín Bogotá para el esclarecimiento del caso de una vez por todas. Para ello -con la ayuda de los detectives policiales- ideó un plan perfecto: creó varios perfiles falsos en las redes sociales, concretamente en Facebook y comenzó a rastrear conocidos por la zona en que operaba el criminal.

Foto del asesino.

Poco a poco y sin descanso consiguió dar con él. Conocía su supuesto alias y su nombre, que fueron aportados por la policía. Pero necesitaba pruebas para incriminarlo. Hasta que el hombre cayó en la trampa por la red social.

La mujer lo conquistó como nunca se podía haber imaginado, ganó su confianza plena. Intercambiaron mensajes todos los días, de todo tipo. Orales y escrito. Ella le enviaba fotografías sexuales, incluso. Le contaba que estaba sola, que había sido condenada y que cumplía la sentencia en su casa. Decía pertenecer a una peligrosa banda criminal. Por el momento, sería difícil que se conocieran en persona para intentar tener una relación.

Pero le indicaba que estaba ansiosa y continuaba mandándole fotos íntimas para tenerlo bien atento, sin que su rostro apareciera claramente. Ciego este hombre, él también comenzó a contarle sobre su vida. A confesar sus delitos. Le relató varios asesinatos, pero sobre todo el que más le importaba a ella: el de su querido y añorado novio, el paramédico Aparicio.

Foto de su novio.

Al escuchar el mensaje que Bimbo le enviaba por el sistema de mensajería, la joven sintió que la sangre se le congelaba. Pero también sabía que tenía la prueba que tanto necesitaban las autoridades para hallar justicia.

El accionar de la mujer no sólo sirvió para poner tras las rejas al sicario, sino también para poner fin a una peligrosa banda delincuencial de Bogotá: Los Cápsulas, un grupo criminal dedicado al narco y a los asesinatos por encargo que opera desde hace 10 años en Bosa, Piamonte y Humberto Valencia, según consignó el diario El Tiempo. Quince de sus integrantes quedaron detenidos.

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