Cuando compramos algo a través de internet hay que tener siempre mucho cuidado, sobre todo cuando hablamos de paginas chinas o asiáticas que nos ofrecen productos mucho más baratos que en nuestro país. Desde hace unos años el mercado online asiático se ha esforzado por dar una imagen de calidad y seguridad en sus transacciones online, pero no todos los vendedores entienden esto así y perfeccionan sus estafas hasta niveles artesanos.

Los productos electrónicos que venden en varios portales los modifican de tal modo, que consiguen mantener engañada a la víctima mucho más tiempo del que nos imaginamos, incuso pasando semanas antes de darse cuenta de que han sigo estafados.

Todo el tinglado se desmonta cuando ese objeto no funciona como debería y decides investigar un poco más. En las siguientes imágenes os vamos a mostrar como de ingeniosos son estos delincuentes a la hora de realizar sus fechorías. Si le pusiesen las mismas ganas a cosas menos dañinas, seguro que viviríamos en un mundo mucho mejor.